Notoria preferencia por los lotes especiales.
Por Esteban D´Apice.
En el imaginario de los operadores de compra y de los consignatarios responsables de las ventas estaba previsto que los feriados de esta semana alterarían el flujo habitual de remisiones al Mercado de Liniers, pero la realidad excedió las estimaciones más pesimistas.
Se dispuso efectivamente de sólo 10.264 cabezas entre martes y miércoles para las dos únicas ruedas de negocios que pudieron concretarse en el segmento, stock que indicó una drástica reducción respecto de los 20.253 vacunos encerrados en el precedente.
Con escaso margen de maniobra para organizar las faenas por la obligada holganza del lunes y la tradicional de anteayer y ayer por la liturgia cristiana, los frigoríficos consumeros y los matarifes abastecedores compitieron con interés firme y disputaron francamente las haciendas chicas y los novillos, en ese orden de preferencias.
Referente de los precios, repitieron e incluso superaron los promedios precedentes para los conjuntos calificados que, cabe insistir, son requeridos por consumidores muy exigentes de calidad carnicera superior, concepto que establece, prioritariamente, terneza y sabor.
Con aportes de productores de alta eficiencia en el manejo del proceso de engorde, ingresaron en el centenario recinto jaulas de feedlot que por su origen generan importante concurrencia de adquirentes potenciales a las pasarelas de venta.
Mayor consumo
En diálogos entre compradores y visitantes ocasionales se dijo a La Nacion que esa sostenida demanda podía vincularse, quizá, con el aumento del consumo anual de carne por habitante, que según el flamante informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), en el primer bimestre de 2012 llegó a 57,3 kilos, frente a los 51,8 kg de igual lapso de 2011, con un repunte equivalente al 10,5%.
En ese contexto, la mayor competencia prevaleció al exhibirse los terneros y los novillitos medianos y pesados, que constituyeron el 52,70% del total negociado, en contraste con apenas 364 vaquillonas adjudicadas.
Los promedios que se detallan a continuación reflejan el clima propicio en que se desarrollaron los remates: en novillitos, $ 11,20/12,50 por medianos de 351/390 kg y $ 10,40/11,80 por los de 391/430 kg; en terneros, $ 12/12,80 por los especiales a buenos y $ 10,40/12 por los regulares, y en vaquillonas, $ 9,90/11,20 por las de 351/390 kg, con precios nominales para las pesadas, por falta de ingresos, y $ 8,40/9,80 por las incompletas en preparación.
Como valores destacados, pueden citarse $ 13,12 por terneros de 320 kg y $ 13 por cortes de 300 y de 310 kilos; en machos medianos, $ 12,70 con 351 kg; $ 12,60 con 367 kg; $ 12,50 con 404 kg, y $ 12,30 con 414 kg. En hembras medianas, $ 12,50 con 353 kg; $ 12 con 351 y con 363 kg; $ 11,80 con 360 kg, y $ 10,50 por un aparte de 401 kilos.
La venta de los novillos
Los 1299 novillos comercializados representaron el 12,70% del total adjudicado. En el clima propicio antes citado se cotizaron con los siguientes valores: $ 9,90/11,10 por livianos de 431/460 kg; $ 9,80/10,70 con 461/490 kg; $ 9,60/10,50 con los pesados de 491/520 kg, y $ 9,40/10 por los que excedieron ese tope.
El Indice Liniers fue de $ 9,809 y los precios destacados fueron: $ 11,72 por livianos de 436 kilos; $ 11,54 con 445 kg, y $ 11,20 por un corte de 512 kg.
Las diferentes clasificaciones de vacas tuvieron demanda no más que discreta de la industria y con marcado interés de determinados compradores por nuevas, de buena conformación se pactaron $ 7,20/8,50, mientras que las regulares se negociaron a $ 5,40/7. En el tipo conserva se pagaron $ 4,30/5,40 por las encarnadas y $ 3,80/4,30 por las inferiores.
Fuente: La Nación, Suplemento Campo, 7 de abril.


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