La oferta reducida impuso firmeza en las ventas
Por Esteban D´Apice.
Las lluvias recientes llevaron alivio parcial a los campos y entonaron el ánimo de los productores, pero seguramente llevará tiempo atenuar la escasez de gordo disponible, que, se estima, comprende tanto a los establecimientos que hacen engorde intensivo (feedlot) como a aquellos en donde el sistema pastoril se refuerza con racionamiento.
A tal insuficiencia podría atribuirse, en parte, la muy reducida oferta registrada esta semana en el Mercado de Liniers, donde hasta el miércoles se encerraron sólo 14.817 cabezas, un 17,85 por ciento por debajo de la oferta exhibida en igual lapso del ciclo anterior, con 18.037 animales.
La tónica de la plaza no indicó variantes sustanciales en cuanto a las exigencias de los operadores que faenan para el consumo de la Capital Federal y para distritos bonaerenses que, sin excepciones, distinguen a las remisiones especiales del resto, tanto por los precios propuestos como por la agilidad que imprimen en los remates.
Lotes especiales
Cabe apuntar en tal sentido que sigue contándose con el aporte de haciendas de muy buena clase y terminación, cuya adjudicación es fácil y rápida en valores destacados, particularmente para aquellas que, por procedencia, son sinónimo de «rindes» superiores a los habituales, considerados éstos como tales de 56 a 57 por ciento.
En el caso de las diferentes clasificaciones de novillos, el balance de las tres ruedas fue positivo, según lo reflejaron no sólo los promedios diarios, sino también el Indice Liniers, que pasó de los $ 7,790 del segmento anterior a $ 8,253, con una ganancia del 5,95 por ciento.
De todos modos, todavía no se compensaron las bajas impuestas en la primera quincena de enero, cuando el indicador fue de $ 7,838 frente al de $ 8,370 correspondiente a la segunda quincena de diciembre último.
Los niveles corrientes oscilaron del siguiente modo: $ 8,60/9,20 por livianos de 431/460 kg; $ 8,40/9 con 461/490 kg; $ 8,20/8,80 con 491/520 kg, y $ 8/8,50 con más de 520 kilos.
Para ventas directas se pactaban anteayer $ 15,80 y hasta $ 16 por kilo de carne de novillos con certificado, cuyas medias reses no superaran los 145 kilos, mientras que con pagos «cortos» la propuesta no pasaba de $ 15,40 a 15,50. Por novillos livianos para consumo se convenían no más de $ 16.
Hacienda liviana
Las denominadas haciendas del tipo consumo liviano (terneros, novillitos y vaquillonas) constituyeron el 67,95% del total negociado, equivalente a 10.030 animales, de los cuales 4481 fueron del rango 300/350 kg; 4313 novillitos, y sólo 1236 hembras, parcial éste que con optimismo permite pensar en que a pesar de la extendida seca, todavía hay quienes retienen vientres.
Los registros habituales fueron $ 9/9,80 por machos de 351/390 kg y $ 8,70/9,50 por pesados de 391/430 kg; en vaquillonas, $ 8,40/9,10 con 351/390 kg y $ 8,40/8,80 con 391/430 kg, en tanto que los mejores terneros se colocaron en $ 9,50/10,30, asignándose $ 8/9 a los regulares e incompletos.
Resultó decisiva la actuación de la empresa Coto -siempre sobre muy buenos conjuntos por el ajustado control de calidad interno-, pues con un total adquirido de 1327 vacunos (8,99 por ciento del total negociado) facilitó la comercialización de los novillitos medianos y pesados, pagando hasta $ 9,74 con 392 kg y $ 9,70 419 y con 422 kg.
Debido posiblemente a la moderación de los envíos -el 19,23 por ciento del total, con 1470 cabezas del tipo carnicería y «cortes» y 1470 aptas para termoprocesado-, la venta de los diferentes tipos de vacas contó con demanda firme del sector frigorífico y de los usuarios de planta.
Los valores corrientes fluctuaron en $ 6,80/7,50 por las especiales a buenas y en $ 5,60/6,80 por las regulares, mientras que la conserva buena se cotizó a $ 4,40/5 y la inferior a $ 3,80/4,40.
Los precios destacados fueron los siguientes: $ 8,40 por livianas de 435 kg; $ 8,30 con 476 kg; $ 8,20 con 436; $ 8 con 499 y con 453 kg, y $ 7,70 con 501, 507 y con 511 kg.
Fuente: La Nación, Suplemento Campo, 28 de enero.


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