Tras una década en donde la aguja de la producción láctea argentina no levantaba, la lechería nacional experimentó en 2011 un crecimiento del 13% con respecto a 2010, de acuerdo a un informe elaborado por la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA) Si bien en el transcurso del presente año la producción podría continuar esta curva ascendente y consolidar el incremento del año pasado, desde la entidad afirman que existen algunos factores que se avizoran en el mediano plazo y que habrá que seguir con atención, como el impacto de la sequía y el aumento de algunos insumos claves.
En 2011, la producción argentina de leche se ubicó sobre los 11.900 millones de litros, de la mano de condiciones climáticas favorables y un ciclo de inversiones realizadas por empresarios lecheros. En el ejercicio 2010/11 muchos tamberos pudieron concretar inversiones que venían atrasadas, tales como remodelación de salas de ordeñe, reposición de equipamiento y compra de vaquillonas, señaló Fernando Zubillaga, empresario de la Comisión Directiva de AACREA.
Este flujo de inversiones se trasladó al manejo del rodeo, al impulsar una mejora general en la alimentación, tanto de las vacas como de las recrías, y un incremento de la carga animal y la eficiencia de los sistemas.
En este contexto de crecimiento productivo, el precio promedio de referencia que recibió el tambero en diciembre del año pasado fue de 1,47 pesos por litro, un 7% superior con respecto al mismo mes de 2010. Este incremento quedó por debajo de la evolución del costo de los insumos, que fue sustancialmente mayor.
Para Federico Stegmann, un empresario lechero del CREA Bolívar, pese al desfasaje entre el precio que recibe el productor y el costo de sus insumos, 2011 fue un año para recordar. Por primera vez desde 1998 la producción argentina de leche, que venía estancada, se incrementó de manera significativa y este año tenemos la oportunidad de consolidar este crecimiento, afirmó.
En este escenario, la sequía está al acecho y en las principales cuencas lecheras argentinas, además de perjudicar al maíz, redujo la disponibilidad forrajera por pérdida de plantas en las pasturas. Rodolfo Zechner, presidente de la Comisión de Lechería del Movimiento CREA es muy claro al momento de describir este panorama en la región santafesina. Debido a las restricciones hídricas, buena parte de los silos de maíz tendrán un menor componente de energía por escasez o falta de grano; eso determinará que se incremente inevitablemente el costo de la alimentación del rodeo lechero.
De esta manera, y con productores rezagados en la carrera inflacionaria, el informe señala que el crecimiento de la producción primaria no es acompañado por un proceso correlativo del sector industrial. Para Zubillaga, el escenario 2012 para la actividad será complejo. Hay pocas plantas de secado y muchas fábricas ocupan sus instalaciones con suero en vez de leche, porque resulta un muy buen negocio. En el aspecto productivo también se abren varios interrogantes, y desde CREA afirman que durante los próximos meses los productores buscarán bajar sus costos. En 2012 no descarto la salida del negocio de muchos tamberos si se mantienen los actuales ingresos y costos, buscando otras actividades más rentables advierte Zubillaga.
Fuente: Clarín, Suplemento Rural, 4 de febrero.


Comments are closed.