Preferente interés por todos los tipos de vacas.
Por Esteban D´Apice.
Como una suerte de ratificación de la escasez estructural de hacienda terminada para faena que hoy muestra el rodeo nacional, por tercera semana consecutiva, las ventas en el Mercado de Liniers debieron concertarse con una oferta limitada y levemente superior a las 17.000 cabezas.
Antes de hacer referencia a la tendencia observada en el desarrollo de estas, cabe apuntar que, de acuerdo con las cifras surgidas de la primera campaña de vacunación del año en curso, habría 549.000 terneros más que en 2010, pero, en contraste, habría declinado en 840.000 animales el stock de novillos y novillitos, merma que estaría expresando, de alguna manera, la acotada afluencia al centenario recinto antes citado.
Resultó característica invariable de lunes a miércoles la notoria firmeza para la negociación de todas las clasificaciones de vacas, incluidas las destinadas a manufactura y conserva, pero de manera particular las pesadas de buena conformación que pueden destinarse para cortes.
Con franca competencia del sector de la industria y de algunos operadores usuarios de planta, se cotizaron en $ 7,20/8,10 las consideradas especiales a buenas, y de $ 5,90 a 7,20 las regulares. Parecen, así, justificados los máximos de $ 8,60 con 438 y con 453 kg; 8,48 con 488 kg; $ 8,43 con 485 kg; $ 8 con 505 y con 545 kg, y $ 7 con 689 kg, éste a razón de $ 4823 cada una.
Tales registros explicarían que para ventas directas por medio de consignatarios se pactaran $ 15 por kilo de carne de lotes caravaneados, con medias reses a partir de los 120 kilos.
En diálogos de pasarelas, unos productores dijeron a La Nacion que, cuando en los remates feria se advierte relativa abundancia de oferta de vacas con posibilidad de seguir en servicio, debe atribuirse a la decisión de renovar los planteles.
Acerca de los novillos, con 2064 cabezas comercializadas que pesaron en promedio 481,88 kilos, constituyeron un moderado 12,19% del total adjudicado. Las transacciones se concertaron en forma ágil en valores sin duda favorables, de manera preferente cuando correspondieron a lotes entrepesados y pesados que las empresas de la industria adquieren, asimismo, por vía directa.
Quedaron comprendidos en estos casos lotes de 470, 471, 475 y de 483 kilos, colocados a $ 9,20 y de 502 kg a $ 9,10, todos para un mismo comprador. Los promedios corrientes fluctuaron de la siguiente manera: $ 8,90/9,30 por livianos de 431/460 kg; $ 8,70/9,20 con 461/490 kg; $ 8,60/9 con 491/520 kg, y $ 8,50/8,70 con más de 520 kilos.
El Indice Liniers fue de $ 8,425 frente al $ 8,527 anterior, y para transacciones fuera de Liniers se tenían como válidos $ 16,60 por kilo de carne de novillos con certificado de hasta 500/510 kilos, si bien trascendió que por jaulas de procedencia acreditada, con medias reses de hasta 145 kilos, podrían haberse convenido hasta $ 16,80.
Demanda selectiva
Las haciendas livianas, que se adquieren usualmente para comercios minoristas, incluidas góndolas de supermercados, despertaron moderado interés entre estos operadores y los frigoríficos consumeros. Se mantiene invariable el rechazo del engrasamiento, en particular para las hembras de 300/330 kilos, cuyas cotizaciones difieren entre 60 y 70 centavos respecto de las asignadas al macho.
La empresa Coto intervino en las tres ruedas y adquirió 975 animales, equivalentes al 5,76% del total adjudicado. Su acción contribuyó a una fácil salida de los novillitos medianos y pesados, así como también a la estabilidad de sus precios. Se pagaron $ 9/9,85 por medianos de 351/390 kg y $ 8,80/9,70 por pesados de 391/430 kg; en vaquillonas, $ 8,50/9 por las de 351/390 kg y $ 7,80/8,60 con 391/430 kg, en éstas, por reflejo de la firmeza vigente para las vacas, hasta $ 8,80 con 411 kg y $ 8,75 con 393 kg, y en terneros, $ 9,70/10,40 por especiales a buenos y $ 8,50/9,40 por los regulares.
Fuente: La Nación, Suplemento Campo, 1 de octubre.


Comments are closed.