De igual modo que utilizamos distintos parámetros para medir eficiencia, como tasa de preñez, litros libres por hectárea y calidad de leche, el índice de conversión que mide cuántos litros de leche se producen con un kilo de materia seca (MS) es importante para manejar el 50% del cheque de la leche que se gasta en alimentación total.
En algunos tambos con 20 kilos de MS se producen 20 litros por vaca ( conversión 1-1 ) y en otros con la misma cantidad de MS se producen 25 litros ( conversión 1- 1,25). Hoy muchos establecimientos superan 1- 1,3.
Históricamente, y en la actualidad, el mejor índice de conversión significa mayor cantidad de litros libres por vaca.
Pero, como vimos en el ejemplo anterior, no en todos los casos se trabaja con la misma eficiencia, debido a que existen variantes de distinto tipo. Entre otras, de alimentación, físicas , económicas y humanas.
En la variante alimentación, cuanto más agua tenga un ingrediente de la dieta, como en el caso de las pasturas, es más difícil llegar a grandes consumos de MS y por lo tanto altas producciones perdurables en el tiempo. Por tal motivo la importancia de las reservas de buena calidad, ya que son más económicas que los diferentes granos.
Todas son importantes y está en el gerenciamiento de la empresa en coordinarlas para una mejor conversión y por lo tanto mayor eficiencia en un rubro tan determinante en la lechería como es la alimentación.
Fuente: La Nación, suplemento Campo, 29 de septiembre.


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