Por Ing. Agr. Fernando Canosa, Asesor ganadero.
Ante los diversos escenarios posibles el crecimiento de la ganadería resulta innegable. La producción de pasto es un tema central.
A través de mejora de la base forrajera se puede incrementar fuertemente la producción, como también mejorando los índices reproductivos. Analizamos cuán competitiva es la Argentina reproductivamente respecto a países de condiciones parecidas. Partiendo del presente y sumando las variables señaladas, a través de un modelo dinámico elaborado por un equipo de la FAUBA, el cual integré, se hizo un análisis exhaustivo del potencial de la producción de carne en Argentina. El trabajo no se queda en lo descriptivo o posible desde lo productivo sino que hace un análisis crítico de la realidad de la cadena de la carne y sus posibles caminos hacia un crecimiento sostenido. Como demuestran otros trabajos de la Fundación, el crecimiento de la cadena de la carne tiene un importante impacto desde lo social por su alta demanda de mano de obra, ocupación geopolítica, generación de recursos para el estado y riqueza para el país.
Trazando objetivos de crecimiento
Es posible a corto plazo (2020) trazarse un objetivo de 5 millones de toneladas de producción, 12,5 mil millones de dólares de exportación y en el mediano (2025) 8 millones de toneladas de producción, equivalente a una exportación de 27,5 mil millones de dólares (5,5 millones de tn). La mejora de los índices reproductivos, pasar del 63% de destete al 75% en una primera etapa, llegando al 84% en una segunda etapa. El incremento de la producción de forrajes, con un incremento del 40% sobre la actual, llegando a un 70% son las dos bases de sustentación del crecimiento productivo. Más terneros y más pasto. La mejora de la base forrajera es la mejora de mayor impacto a largo plazo para la producción de carne, sumado al mayor consumo de maíz permitirían pensar que el techo de producción de carne está lejos para alcanzarse a nivel país.
La producción de pasto y su uso merece un esfuerzo adicional, como producción primaria de bajo costo para el uso pastoril debería ser mirada con mayor detenimiento por todos los involucrados en la cadena cárnica en el país. Su potencial desarrollo amerita un esfuerzo acorde de la cadena. ¿Por qué tenemos cadenas por cultivos agrícolas desarrolladas institucionalmente y no está la del pasto?
Los escenarios de crecimiento suponen, cría y recría pastoril con sistemas de terminación confinados, de corto alcance, con participación creciente del maíz.
Argentina en su historia exportó entre el 30% y el 6% actual, de su producción. El desafío es exportar el 60%, que los argentinos sigamos comiendo la misma cantidad, 60 kg/hab./año y a menor precio, a través del mayor precio que paga el mercado internacional por los cortes de mayor valor. El techo de la superficie agrícola a nivel país todavía está lejos de su potencial. Según avancemos sobre el total de los suelos I, II y III ese potencial es de 45 millones de has. o si tomamos los suelos IV podemos llegar a los 71 millones. El nivel actual de superficie agrícola ronda las 33,5 millones de has. La producción de carne puede aumentar independientemente del proceso de agriculturización.
En síntesis: MAS PASTO, MAS TERNEROS, MAS MAIZ = MAS CARNE, MAS TRABAJO, MAS DIVISAS.
Vía: Revista Chacra, 17 de noviembre.


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