La meta de Uruguay es estudiar cómo hacer gestiones para que exista información más certera sobre el volumen que coloca cada uno de los abastecedores de la cuota 481. De esa forma, entre otros objetivos, no se distorsiona el mercado y se mejora la operativa exportadora a futuro.
Así lo remarcó el vicepresidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Fernando Pérez Abella en diálogo con El País.
«Hay que producir y no se sabe si hay cupo o no. Una vez que la carne se embarca, el envío va en viaje y no se puede sacar. Lo que se buscará es que haya información clara de cómo los abastecedores van cumpliendo con el cupo y si se pudieran otorgar cuotas a nuevos países», explicó.
En el primer trimestre de 2014, Estados Unidos colocó mucha carne en la UE en el marco de este cupo y eso distorsionó el mercado, afectando a los exportadores uruguayos.
El mercado de la Unión Europea hoy no pasa por su mejor momento, más porque el euro baja frente al dólar, pero lo más importante es que «la demanda por carne uruguaya continúa», explicó el director de Solís Meat, Jorge González a El País.
Dentro de la Unión Europea, la carne de alta calidad, es decir el cupo creado en el litigio de la carne con hormonas entre Estados Unidos y la Unión Europea conocido como la cuota 481.
Dentro del cupo global de 42 mil toneladas para los seis abastecedores, Estados Unidos volcó mucha carne en el primer trimestre del año y eso afectó el negocio, perjudicando a los demás exportadores (Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Uruguay y Argentina que todavía no exportó nada).
«La cuota no está ajena a la situación del mercado y para hacer nuevos cierres de negocios habrá que hacer nuevos números», confirmó González.
Fuente: Carnetec, 30 de octubre.


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