La ministra argentina de Industria, Débora Giorgi, dijo esta semana que el sector porcino y chacinados del país tendrá como meta producir 500 mil toneladas de alimentos para equilibrar la balanza comercial que tiene un déficit de 40 millones de dólares. La ministra destacó la necesidad de «consolidar el mercado interno y salir a exportar».
La ministra hizo declaraciones a la prensa, tras una reunión en la Casa Rosada, que encabezó el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, con empresarios del sector y funcionarios nacionales.
Esta es una cadena de valor que, sin duda, en estos 10 años consolidó su perfil productivo y su inserción en el consumo de los argentinos. La producción de carne de cerdo en toneladas, medidas en términos de faena, creció más del 154 por ciento. El consumo per cápita en 2003 apenas superaba los 5 kilos por habitante y en 2013 está por encima de los 10 kilos, dijo la titular.
Giorgi explicó que la creciente producción se tradujo en una fuerte reducción del déficit, porque increíblemente la Argentina importaba carnes de cerdo y chacinados.
La ministra dijo que la política del Estado ha sido darle incentivos financieros al sector; créditos para poner en marcha este aumento de capacidad productiva, como los 28 millones de pesos (US$4,1 millones) del Fonapyme y los 320 millones de pesos (US$46,9 millones) de los créditos del Bicentenario.
Ahora, la cadena productiva contará con herramientas como el crédito Fondear y con beneficios de financiamiento blando para para generar energía a partir de biomasa.
Giorgi dijo que hoy el sector cuenta con más de 30.000 trabajadores y que, gracias a los incentivos para la formalización de los empleos, se buscará incorporar 1.000 nuevos trabajadores por año.
Fuente: Carnetec, 23 de enero.


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