«Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie», es la frase más famosa de la novela El Gatopardo , de Giuseppe Tommaso di Lampedusa, y, según muchos operadores del mercado agropecuario, el principio que explica la reciente eliminación de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) y su reemplazo por la nueva Unidad de Control y Evaluación de Subsidios al Consumo Interno, que, según los consultados, tiene características idénticas al organismo eliminado, pero exige más requisitos para operar.
«Esto es gatopardismo puro. La nueva unidad es lo mismo que la Oncca, pero con más burocracia y más manos interviniendo en las decisiones, lo que aumenta las posibilidades de discrecionalidad», dijo el presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes de la República Argentina (Ciccra), Miguel Schiariti.
Para el empresario, «pareciera que eliminaron la Oncca y la cambiaron por algo muy parecido para esconder debajo de la alfombra los pecados del antiguo organismo». Con esta visión coincidió el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Luis Biolcati. «Da la sensación que lo único que cambió de la Oncca es el cartel de la puerta», dijo Biolcati.
Los consultados también criticaron la redacción de las resoluciones que reasignaron las funciones de la ex Oncca, ya que crean confusión sobre una serie de temas, como quién manejará los Registros de Operaciones de Exportación (ROE) y quién tendrá el poder efectivo en la unidad, entre otros temas. Este último no es asunto menor, porque si bien hay nada menos que tres ministros, un secretario y presidente con poderes en la nueva unidad de control (los ministros de Economía, Amado Boudou; el de Agricultura, Julián Domínguez; de Industria, Débora Giorgi; el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y hasta el presidente de la AFIP, Ricardo Echegaray), no hay figura clara que tenga plenos poderes en el organismo nuevo.
«Las resoluciones están llenas de errores. Para empezar, la norma indica que en todo formulario que se tramite se debe anotar la leyenda «Oncca en disolución», cuando un decreto disolvió el organismo, es decir que ya no existe», dijo Schiariti. «Por otro lado, ninguna de las resoluciones le devuelve a Agricultura las facultades de control del comercio de granos y hacienda que esta cartera le cedió a la Oncca. Por ende, por este vacío, hoy quién tendría que decidir, entre otras cosas, qué novillo es para Hilton y qué animales van al consumo interno tendría que ser Boudou», acotó.
Una de las confusiones que se observan en las normas que asignaron funciones a la nueva unidad es que asigna los ROE en forma simultánea al Ministerio de Agricultura y a la nueva unidad. «Hay falta de claridad sobre este punto, ya que se habla de que el Ministerio de Agricultura es el iniciador del trámite del ROE pero también se dice que se puede tramitar en la unidad nueva de control de subsidios», indicó Schiariti.
Otro de los puntos que generaron críticas entre los consultados fue la creación de un registro superpuesto al registro de operadores, con una vigencia de 30 días. «Se supone que tengo que renovar el registro cada 30 días, y que cada mes nos van a poner en remojo a ver si me porté bien con el Gobierno o no, y me pueden extorsionar con sacarme del nuevo registro. Esto genera más discrecionalidad y un nuevo pisoteo al operador», señaló un empresario de la industria frigorífica que pidió reserva de identidad.
«La resolución tampoco aclara qué aptitudes hay que tener para estar en el nuevo registro, así que supongo que esto dará lugar para más manejos poco transparentes», acotó un exportador.
Finalmente, los operadores cuestionaron la figura del secretario a cargo de la nueva unidad que controlará el comercio agropecuario. «Este secretario no tiene funciones, por lo cual será más que un secretario de actas cuyo rol, supongo, será perseguir a los ministros para que firmen resoluciones. Si no le dan atribuciones específicas a este funcionario, estará bajo el control de algún otro, y no me extrañaría que ese sea Moreno», dijo Schiariti.
En síntesis, los consultados coinciden en que pareciera que el nuevo organismo sólo aumentará el poder de Moreno sobre las ventas del sector. «En las nuevas resoluciones no se creó una figura que parezca tener el poder sobre el comercio, como podría ser el presidente de la Oncca antes, lo que confirma la teoría que Moreno tiene más poder ahora. Además, el control de los pre-ROE no se lo dieron a la nueva unidad y los sigue teniendo él, así que todo lleva a pensar que seguiremos en manos de Comercio Interior», señaló un operador del mercado de carnes. «Hicieron una ensalada para darle el poder a Moreno y quitarle claridad y transparencia al sistema de control del comercio agropecuario», sintetizó Schiariti.
Otro de los errores apuntados por los operadores en la normativa que reguló el funcionamiento del ente reemplazante de la Oncca es que no se reasignó la administración de la Cuota Hilton.
«Hoy la Hilton no tiene destino ni administrador. Nadie sabe quién la va a manejar», destacó Schiariti.
Los empresarios apuntaron que los varios errores detectados en la regulación de la unidad que reemplazará a la Oncca se deben al apuro con que se sancionó la eliminación del organismo. «Teniendo un Ministerio de Agricultura y con dos dictámenes en Diputados para tratar una ley para la Oncca, y a tres días del inicio de las sesiones ordinarias, no había ni necesidad ni urgencia como para eliminar el organismo por decreto», señaló Marcelo Rossi, ex presidente de la Oncca cuando esta no era un megaorganismo a cargo de subsidios y permisos de exportación.
«Esto no fue una medida sorpresiva, sino muy improvisada», apuntó.
«Es evidente que han tratado de sacar de la escena pública un organismo denunciado y tomar la iniciativa en un tema que estaba en manos de la oposición sin reparar en las consecuencias», acotó el ex presidente de la Oncca.
Para el diputado Christian Gribaudo (Pro-Buenos Aires), que en 2009 y 2010 investigó al organismo eliminado, las acciones del Gobierno deben ser corregidas por el Congreso. «Las últimas decisiones del Gobierno confirman nuestra opinión de que el Congreso debe intervenir», dijo Gribaudo. «Vamos a trabajar para que la oposición se ponga de acuerdo y deshaga estos desastres que hizo el Gobierno. Sería bueno poder lograr que se derogue el decreto y debatir nosotros la reforma del organismo, para que vuelva a sus funciones originales», dijo el legislador
Mercedes Colombres
LA NACION
LECHERIA
Los menos afectados
Dentro del esquema diseñado por la ex Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), los controles a la lechería fueron los que menos trascendieron. Pero el misterio de los ROE blanco (permisos de exportación a la lechería) tiene su explicación: las ventas del sector están manejadas por pocas empresas, que negocian en forma directa con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Este mecanismo se mantendría igual con la nueva unidad.
GRANOS
En manos de Moreno y la Oncca
Para la exportación de granos, hay situaciones diferentes. Los ROE de la soja, que no se consume en el mercado interno, son automáticos. Para el trigo y el maíz, el manejo es similar al de la leche. Moreno negocia con las cerealeras los volúmenes a exportar en relación con el consumo interno y fija los precios topes del cereal a pagar a los productores. Sobre la base del cupo de exportación se dan los ROE.
CARNES
El mercado más intervenido
La carne fue el rubro más intervenido por la Oncca. Con el encaje exportador (que obligó a vender en el mercado interno el 65% de lo producido) y los ROE a cuentagotas, la Oncca mantuvo un firme control sobre las ventas externas con la excusa de preservar el consumo interno. Se espera que el control se mantenga, sobre todo porque hoy el principal requisito para exportar es el preROE, en manos de Moreno. Paradójicamente, nadie sabe quién manejará la Cuota Hilton.
Fuente: La Nación, Suplemento Campo, 19 de marzo.


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