La crisis de la eurozona genera gran preocupación sobretodo para quienes tienen la mira puesta en los mercados externos. Para poder analizar el panorama 2012 ante esta coyuntura internacional, creemos importante reproducir algunos fragmentos del trabajo publicado esta semana por el analista Pablo Antuñez en el diario El País de España. Él realiza una visión de la crisis europea y el impacto sobre la demanda de carne vista desde la producción Uruguaya, la cual es reproducible para cualquiera de los exportadores tradicionales y, por supuesto, los argentinos.
El artículo señala que la crisis económica que está afectando a varios países de la Unión Europea, en el mundo de la carne parece ser diferente a la que se vivió en 2008, donde había problemas de demanda, pero no de oferta. Ahora, debido a la volatilidad de las monedas y los cambios permanentes en su comportamiento, los importadores del viejo continente bajaron coyunturalmente su demanda, pero la ventaja es que Uruguay tiene muy poca oferta.
El volumen exportado por los frigoríficos uruguayos a la Unión Europea cayó 16,25% -según datos del Instituto Nacional de Carnes parciales a octubre-, porque se habían enviado 46.533 toneladas peso con hueso frente a las 55.567 toneladas exportadas a igual fecha del año pasado.
Las cifras en nuestro país de caída del volumen exportable está más asociado a las medidas restrictivas gubernamentales mediante la administración de los famosos ROE, que a la falta de una demanda concreta, representando solamente hoy un valor marginal en un país donde el 90 % de la faena se destina al consumo.
Por otro lado, Antuñez toma datos del operador de mercado y principal de All Meat Trading, Patrick Long quien señala que los importadores europeos se llevan las mejores partes de la res, un juego de cortes conocido como rump & loin que incluye bife ancho, angosto, cuadril y lomo. En estos cortes, que son los más tiernos, la calidad está acorde con el precio. En los países de la Unión Europea bajó el consumo de carne y también la demanda, pero esa menor demanda se contrarresta con una muy baja oferta. Eso hace que los precios para el rump & loin enfriado hayan subido durante los últimos dos meses, pero en el caso del congelado, el mercado está pesadísimo y los valores bajaron sensiblemente».
En este destino todo depende de qué moneda está más fuerte, si el euro o el dólar. «Si el euro se revalúa frente al dólar, el panorama de precios puede cambiar rápidamente. Si el euro se devalúa y queda por debajo de 1,30 dólares, también se comenzarán a afectar los valores de la carne enfriada», informa Long al tiempo que pronostica que la situación no se arreglará «ni en el corto ni en el mediano plazo». Además, sostiene que podrá existir un pequeño mantenimiento de la demanda previo a las fiestas de fin de año -que siempre son un pico alto de ventas-, pero pienso que a principios del 2012, la tónica será de baja demanda y valores débiles».
Los precios del rump & loin uruguayo ya bajaron entre 3% y 5% en una semana. En el caso de la carne uruguaya, el juego de cortes antes mencionado vale alrededor de US$ 16.500 por tonelada.
Por otra parte, Antuñez toma declaraciones de directivo principal de United Breeders y Packers, Alejandro Berruti, quien también ve complicado este mercado: «Los importadores dicen que hoy la volatilidad de las monedas es tan alta que al comprar carne de Sudamérica tienen mayor riesgo. Con un solo negocio pueden hacerse millonarios o fundirse». Si compran carne en Uruguay para volcar en Rusia -el principal mercado- desde que concretan el negocio hasta que se embarca el producto y llega a destino pasan entre 45 y 60 días. Prefieren no tomar ese riesgo y comprar la carne en algún país europeo, desde donde la suben a un camión y está en destino en los siguientes siete o 10 días.
La mirada de Rosgan
Respecto de este panorama, el director Ejecutivo de Rosgan, Raúl Milano, analizó: La crisis en la Unión Europea recién está en el inició de un proceso que podrá emparcharse desde los aspectos financieros, pero que dejará profundas heridas en el aparato productivo, provocando caídas en la actividad económica y el riesgo cierto de un posible desmembramiento, lo cual atrasaría notablemente los logros obtenidos por el esfuerzo común. Una mención aparte debemos tener sobre el alto nivel de desempleo, que si bien afecta a sectores que usualmente consumen carne local seguramente en algo afectará la demanda de restaurants y retail. Siendo Europa el principal demandante de Argentina de carnes enfriadas, solamente la derivación de la faena al consumo en detrimento de la exportación hace que este sector tan comprometido no sufra nuevos golpes en su funcionamiento.
Fuente: Rosgan, 1 de diciembre.


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