En la Argentina, el consumo de carne bovina por habitante se ubicó entre enero y agosto último en 58,9 kilos anuales, lo que representó la segunda mayor marca de los últimos cinco años, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA).
La cifra acumulada fue inferior a los 62,5 kilos registrados en el año pasado.
No obstante, a la misma vez, el consumo de carne de pollo como de cerdo alcanzaron este año niveles récord. Es decir, no hubo un masivo retroceso en el consumo de carne en general en la dieta de los argentinos.
El presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), Roberto Domenech, confirmó a Télam que en agosto que el consumo de carne de pollo se mantuvo en el nivel récord al pasar de 24,9 kilos consumidos en 2002, a 45,4 kilos en los primeros siete meses de 2014.
Por su parte, los números divulgados por la Asociación Argentina de Productores de Porcinos (AAPP) indican que el consumo de carne de cerdo también aumentó de 10 a 12 kilos en el último año. Es un contaste ante 2005 cuando el consumo de ese producto llegaba solo a 2,5 kilos per cápita.
El repunte en el consumo de carnes alternativas a la bovina resultó fundamental en el aumento de las cantidades promedio que ingieren los argentinos, y fue consecuencia del trabajo realizado por las distintas áreas del Ministerio de Agricultura, la Secretaría de Comercio y las entidades defensoras de los consumidores.
Fuente: Carnetec, 16 de octubre.


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