El inicio del año trae aparentes vientos de cambio para los feedloteros. Los datos de encierre del primer mes del 2011 muestran que los niveles de ocupación están en un 49% de encierre. Se trata de un nivel normal para la época, pero lejos de los deseables para otras. De todas formas, lo importante será lo que suceda a partir de ahora, ya entrado el año. Y, para analizar eso, Clarín Rural dialogó con Juan Carlos Eiras, director titular y vocero de la Cámara Argentina de Feedlot.
El productor contó a este diario que las expectativas para el 2011 son mejores respecto al 2010, pero no tan grandes como las del 2009, cuando se registró un proceso de liquidación que impulsó la actividad. Según Eiras, la oferta de invernada será mayor que el año pasado, ya que los niveles de pariciones de la primavera fueron superiores al anterior período, a lo que se sumarán las hembras y machos que los productores retuvieron en la zafra del año pasado. Así, la totalidad de la oferta estará comprendida por los novillitos, terneras y terneros recriados y la ternerada de este ciclo 2010/11.
Sin embargo, aclaró que la pregunta es cúando el productor llevará estos animales a los corrales. Todo dependerá de cómo continúe el clima durante lo que resta del verano y el otoño temprano en las zonas de cría y recría. Es decir, si se agudiza la sequía, determinará en cada región los momentos de destete o de la finalización de la recría, de acuerdo con la oferta pastoril de cada establecimiento, pero también influirá en la salida de los animales con destino a invernada el momento de la llegada las primeras heladas en otoño, destacó.
Como adelanto, el directivo estima que el volumen anual de encierre será bueno. En promedio esperamos que esta campaña supere el 60%, lo cual representa, en valores absolutos, unas 5.000.000 de cabezas encerradas en el año. Eiras analizó también para este ciclo los tres aspectos que marcan los niveles de encierre de cada año. Teniendo en cuenta los precios actuales aproximados de la invernada, en torno a los $ 9 por kilo, costos de producción ascendentes y de $ 7 por kilo a corral, y precios del gordo de $ 8 por kilo, el negocio se vuelve muy finito, subrayó.
De esta manera, explicó que para lograr buenos niveles de encierre durante el 2011 será necesario que los precios del gordo se mantengan o aumenten, para que la ecuación del negocio arroje rentabilidad. De continuar con valores de la invernada con tendencia bajista, en contraposición con el encarecimiento en el precio del grano del maíz y de los subproductos de la molienda de cereales y oleaginosas, se requerirá que la actividad asuma desafíos financieros importantes, pronosticó.
Gordos, en más tiempo
De acuerdo a lo que detalló el último informe mensual de la Cámara Argentina de Feedlot, el sector está en un proceso de transición hacia encierres más largos.
El objetivo es terminar animales con más cantidad de kilos en los corrales y que lleguen a faena más pesados. Eiras mencionó que actualmente el productor tiene a su alcance una de las dos tecnologías que le permiten llevar a cabo engordes más prolongados. Es el paquete que tiene que ver con obtener más eficiencia en la cosecha, manejo y conservación de silajes y subproductos. La otra herramienta a la que hizo referencia, aunque destacó que no está permitida en la producción ganadera actual, son los promotores de crecimiento, que asegurarían producir 10% a 12% más de kilos de carne por animal.
Fuente: Clarín, Suplemento Rural, 12 de febrero.


Comments are closed.