“Hay interés tanto de la producción como de la industria, porque actualmente no hay un precio de referencia en el mercado. Un mercado abundante, transparente y que pueda generar información directa, en vivo, sería muy importante para toda la cadena (láctea), porque habría un sistema confiable”, sostuvo el presidente de esa entidad, Crhistian Amuchástegui.
Según el directivo, se fijaría un precio estándar a partir del cual se aplicarían rebajas o bonificaciones, algo muy parecido al actual RosGan, el mercado ganadero de la Bolsa rosarina. Ante una consulta, el directivo admitió que “es un modelo a seguir, con una sociedad constituida con los actores privados como accionistas, y bajo el paraguas institucional de la Bolsa, que todos señalan que fue el elemento clave para lograr acercar a las partes por la seriedad que tiene nuestra institución”.
Amuchástegui reconoció que la BCR “no está preparada” para implementar el sistema en este momento porque sólo dispone “de laboratorios para la comprobación de cereales, fertilizantes, la industria del aceite o de productos genéticamente modificados. Pero el gobierno provincial ha hecho un buen avance al fomentar los laboratorios independientes. Insisto en que el precio de referencia le vendría muy bien a toda la cadena láctea”, señaló. El titular de la BCR admitió que un equipo técnico especial que ya estudia la factibilidad de un mercado lácteo. “Si nos da la ecuación, vamos para adelante”, concluyó.
En la entidad rosarina, se informó que deben evaluarse diversos aspectos antes de comenzar a operar un mercado lácteo -entre ellos, si será de futuros-, pero reconocieron el interés de los tamberos e industriales.
Fuente: La Nación, Suplemento Campo, 15 de enero.


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