La posibilidad de establecer un intercambio con establecimientos ganaderos de los Estados Unidos fue tratada por una delegación argentina que acaba de asistir a la National Western Stock Show, en Denver, Colorado, considerada una de las principales muestras del mundo.
Una delegación argentina asistió a una exposición en Denver, Estados Unidos, y surgió la posibilidad de un efectivo acercamiento con criadores de aquel país.
La posibilidad de establecer un intercambio con establecimientos ganaderos de los Estados Unidos fue tratada por una delegación argentina que acaba de asistir a la National Western Stock Show, en Denver, Colorado, considerada una de las principales muestras del mundo.
Entre otros, integraban el grupo Ricardo Cantarelli Pérez Bustos, de la cabaña La Argentina, ubicada en Coronel Pringles, y el médico veterinario Joaquín Ferrería, especializado en transferencia de embriones, con quienes conversó “La Nueva Provincia” Con el Campo en las últimas horas.
Ferrería, quien vivió diez años en nuestra ciudad, dijo que las perspectivas de un intercambio comercial genético son auspiciosas, incluyendo la formación de personal y posibilitando el viaje de jóvenes estudiantes bahienses de carreras afines con el campo, que podrían trabajar en cabañas norteamericanas durante algún tiempo.
También integraron el grupo el veterinario Daniel Tálamo y el cabañero Alejandro Spinella, de Don Romeo, firma de Olavarría. De tal manera, se concretó una invitación cursada por el gobierno del estado de Wyoming, a través de su departamento de Ganadería, que promueve los contactos con tecnologías agropecuarias.
“El objetivo principal del viaje -dijo Cantarelli- fue conocer a los productores de Wyoming, comentarnos nuestros respectivos sistemas de trabajo genético e interiorizarnos de los avances tecnológicos y nuevas tendencias en el mercado ganadero mundial”.
En cuanto a la exposición, dijo que tiene una estructura superior a la de Palermo, con razas que van rotando por tres semanas por las antiguas y pintorescas instalaciones, al pie de la cordillera nevada.
Había animales de galpón, que competían individualmente en condiciones parecidas a las de Palermo, pero en forma paralela se desarrolló una competencia de lotes de toros y hembras, con ejemplares más de tipo comercial. Por otra parte, no solamente se remataban los animales en pie, sino también embriones, semen, crías futuras y flushes de donantes.
“No tenemos nada que envidiarles en cuanto a lo fenotípico”, agregó con relación a la calidad de los reproductores Angus y Hereford.
“Entre los individuales, principalmente en los machos, es difícil encontrar padres de nivel. Pero al recorrer los lotes, se ven animales más moderados, carnudos y comerciales, que se asemejan al biotipo argentino”, señaló.
Cantarelli dijo que la gran diferencia reside en la tecnología y la manera de aplicarla.
“Ellos ponderan y utilizan mucho más las herramientas de datos de producción, DEPs (diferencia esperada de progenie), interpretaciones de carcasa y todo lo referido a los marcadores moleculares a través de ADN”, señaló.
Por su lado, el Dr. Ferrería dijo que Wyoming exhibe un paisaje similar al de la provincia del Neuquén.
A la vez, adelantó la posibilidad de que criadores de aquel estado viajen en octubre a Bahía Blanca, para asistir a la exposición de Villa Bordeu, porque su interés es conocer en detalle la forma de trabajar de las cabañas y observar el estilo de los certámenes ganaderos argentinos, sobre todo en Hereford y Angus.
Un hito
Cantarelli y Ferrería subrayaron la trascendencia de un acontecimiento que pudieron presenciar en su gira: la cabaña Tres Marías, de Horacio Gutiérrez, ubicada en el partido de Benito Juárez, exhibió un toro Angus con genética 100 por ciento argentino. Ello fue producto de un convenio celebrado con Canadá relativo al manejo de embriones.
Por primera vez en la historia, un toro nacional pisaba los Estados Unidos; es un paso trascendental para toda la ganadería”, indicaron.
El toro de Gutiérrez, Belvin Tres Marías Patrón, fue Gran Campeón macho Angus y Supremo Gran Campeón (entre todas las razas de carne) en la Inter-Provincial Exhibition de Canadá, el año anterior. Por otra parte, logró el precio máximo de la Canadian Western Agribition Angus Sale, al vender el 50 por ciento en 28.500 pesos a dos cabañas de los Estados Unidos.
Tendencias
Cantarelli dijo que la tendencia actual es el uso de los marcadores moleculares para ayudar a predecir las futuras producciones de animales desde muy jóvenes.
“Esta técnica, principalmente en Angus, se está vinculando con las bases de datos de DEPs de la Asociación, dando un volumen de información muy importante”, agregó.
Asimismo, destacó que en Estados Unidos dan una particular atención a los datos de importancia económica y al uso eficiente del alimento. “También el peso al nacer es esencial en las cabañas de Estados Unidos; esto también debería darse en nuestro país, principalmente en los circuitos de exposiciones”, opinó.
Luego anunció que se encontraron padres que serán muy útiles para la ganadería argentina, tanto en negros como en colorados.
“Pudimos importar semen de toros productivos Angus que aún no eran utilizados en la Argentina. En Polled Hereford, adquirimos un padre de los mejores que he visto. En las dos razas estamos negociando para importar embriones de destacadas donantes norteamericanas, que serán de mucho beneficio para los planteles nacionales”, sostuvo.
Cantarelli subrayó en destacar la colaboración de Carlos Ojea, “el argentino más influyente en genética”, porque sus consejos resultaron fundamentales para encontrar reproductores de calidad.
También destacó que se formalizó un convenio de intercambio de semen y embriones mediante el cual genética de las cabañas La Argentina y Don Romeo, tanto de Angus como Hereford, podrá ingresar en Estados Unidos y Canadá en los próximos años. El Dr. Ferrería será el coordinador de dicho programa en todo el sur del país.
Fuente: La Nueva Provincia, Cuenca Rural, 3 de marzo.


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