Quieren que el sistema de warrants incluya stock animal y vinos, y que sean por un año.
Por Mercedes Colombres.
Por medio de un proyecto de ley que ya está siendo analizado en el Congreso, el Gobierno busca extender el alcance de los warrants , un mecanismo financiero de uso común en la industria azucarera para poder ser usado en ganadería bovina, ovina y porcina, aves, vinos y piscicultura, y poder tener un plazo de aplicación de un año.
El warrant es una herramienta que permite al dueño de una mercadería darla en custodia a una empresa a cambio de un crédito, obteniendo a cambio la emisión de un certificado de depósito y un warrant . Su duración es de seis meses y, una vez transcurrido ese período, si no se saldó la deuda, se ejecuta administrativamente, sin pasar por la Justicia. Otra de las características del sistema es que las personas que normalmente no son sujetos de crédito en el sistema bancario pueden entrar en el sistema de warrant .
“Dado el crecimiento del mercado de warrants , que pasó de financiar 3 millones de pesos en 1991 a 7500 millones en 2010, decidimos que era hora de modernizar la ley, que data de 1914”, explicó Juan Carlos Di Sciullo, asesor en warrants del Ministerio de Agricultura.
El proyecto de reforma oficial busca que los warrants se puedan usar con stocks vivos, previo aseguramiento obligatorio del animal, o para financiar la transformación de una materia prima en productos elaborados.
Para lograr esto se plantea también la extensión del plazo del warrant hasta doce meses.
“Este sistema de financiamiento es muy bueno, ya que permite una rápida ejecución en caso de incumplimiento, sin pasar por la Justicia. Y cualquier persona que tenga un bien susceptible de estar en un warrant puede entrar en el esquema”, explicó el secretario de Agricultura, Lorenzo Basso, uno de los impulsores de la reforma de la ley.
“Ya lo conversamos con los procesadores avícolas y los engordadores a corral, y ellos están muy entusiasmados por las posibilidades que les daría el sistema”, acotó Basso.
Según el funcionario, hay 11 empresas warranteras en la Argentina en funcionamiento, de las cuales una es extranjera y dos son propiedad de los bancos Galicia y Macro. El resto se dedica únicamente a los warrants . “Los bancos argentinos no han demostrado demasiado interés en desarrollar este sistema. Vemos mucho más interés en meterse en esto en empresas extranjeras”, explicó Basso.
Tratamiento lento
Si bien Basso y Di Sciullo dijeron estar impulsando en forma personal el tratamiento de la ley en ambas cámaras, no esperan que el proyecto vea la luz rápidamente. “Hay consenso en aprobar esta ley porque es beneficiosa para el productor, pero no sé si lograremos que se trate este año. Hay muchos otros temas que también se tienen que tratar, como la ley de Semillas o la de Tierras. En este sentido, la llegada del ministro Domínguez a la Cámara de Diputados nos da esperanzas de que éste y otros proyectos importantes puedan ser rápidamente tratados”, dijo Basso.
Aunque el funcionario se mostró dispuesto a dar información, cuando se le preguntó si iba a haber nuevas autorizaciones de exportaciones de maíz o trigo, una empleada de Prensa del Ministerio cortó el interrogatorio en forma abrupta. “El secretario Basso no vino acá a opinar de ese tema”, explicó.
Fuente: La Nación, 14 de octubre.


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