Pueden provocar fuertes pérdidas de peso. Es fundamental estar atentos en esta época del año.
El clima muy húmedo del fin del invierno y la primavera del año pasado fue muy favorable para el desarrollo de parásitos gastrointestinales en los bovinos. Por eso, si no se controlan eficientemente, los nuevos destetes se verán expuestos a una rápida evolución de la enfermedad en este otoño.
Esta parasitosis tiene dos presentaciones según la categoría del animal y la época del año.
Una más tardía que se manifiesta en otoño-invierno, en los terneros de destete, sin experiencia inmunológica efectiva, ya que consumen pasturas que en general tienen contaminación parasitaria importante.
La otra, más temprana (fin de verano-inicio otoño), puede darse en animales de más de 18 meses en los que los síntomas pueden ir desde disminución de la ganancia de peso hasta severas pérdidas por diarreas. Esto se debe a la reactivación masiva, de febrero a marzo, de larvas que estaban inhibidas.
Según el médico veterinario Carlos Entrocasso, parasitólogo de la EEA INTA Balcarce y participante de la Red de Investigación y Experimentación en Enfermedades Parasitarias, hay riesgos de pérdida de 10 a 30 kilos por animal ocasionadas por las parasitosis.
Al respecto, los parasitólogos de la red recomiendan realizar seguimiento periódico de los destetes y del estado general de los animales.
Para un diagnóstico certero, dijeron que es muy importante hacer pesadas periódicas y relacionar ese dato con el alimento disponible. También, en caso de ser necesario, tomar muestras de materia fecal para realizar la cuenta de huevos de parásitos.
Por otra parte, ante el aumento de resistencia a los antiparasitarios en bovinos, es aconsejable vigilar la eficacia de los tratamientos tomando 15 a 20 muestras de materia fecal a las dos semanas postratamiento.
Así, queda clara la importancia de planificar un programa de control de destetes, recomendaron los expertos.
Fuente: Clarín Rural, 22 de marzo.


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