Iniciado el último bimestre del año, la oferta de hacienda para faena comercializada en el Mercado de Liniers en octubre mostró un aumento del 21,75%, equivalente a 21.155 vacunos, pues sumó 118.435 cabezas frente a las 97.280 encerradas en igual lapso de 2011.
Esta mayor disponibilidad en el centenario recinto puede relacionarse de alguna manera con los 60/61 kilos de consumo anual por habitante que se habrían registrado últimamente, no obstante la severa competencia que representan los 40/41 kilos de carne aviar -en menor escala la de cerdo- exhibidos en las góndolas y otros comercios minoristas a precios muy distanciados de los vigentes en la actualidad para los diferentes cortes de carnes rojas.
Vaya como referencia el casi emblemático bife de chorizo “premium” envasado al vacío exhibido en una difundida cadena de supermercados a $ 79,99 el kilo, frente a los 10 y hasta 13 pesos a que pueden adquirirse pollos enteros o segmentados.
De todos modos, en cuanto concierne al ganado bovino, el balance de precios resulta francamente negativo habida cuenta de que el promedio general del mes recién finalizado fue de $ 7,936, un 5,18% inferior al de $ 8,370 establecido en octubre de 2011.
Lo propio sucede si se consideran las diferentes clasificaciones de novillos, que según se expresó en este espacio el sábado último, constituyen un bien escaso, y que contrariamente a lo que podría suponerse considerando la aceptada ley de la oferta y la demanda que rige en estas transacciones, se cotizan a la baja.
Bastará apuntar al respecto que el Índice Liniers de octubre fue de $ 8,363, con una baja en valor nominal del 2,60% respecto del indicador de 2011, de $ 8,586.
Para la estadística, cabe apuntar que tras ininterrumpidas declinaciones desde mayo, cuando constituyeron un 17,50% del ingreso de Liniers, los novillos representaron en octubre un inusual 9,42%, a un precio promedio general de $ 8,425 contra los $ 9,439 de mayo y los $ 9,602 de junio, cuando representaron el 16,99% del total general.
En las cuatro ruedas del ciclo finalizado ayer, con 1620 animales adjudicados, equivalentes al 10,29% del total comercializado, los niveles corrientes oscilaron de la siguiente forma: $ 8,80/9,20 con 431/460 kg; $ 8,70/9,05 con 461/490 kg; $ 8,60/8,90 con 491/520 kg, y $ 8,40/8,70 con más de 520 kilos.
En negocios directos concertados desde los escritorios de Buenos Aires, se acordaban anteayer hasta $ 17,20 por kilo de carne de novillos con certificado de exportación de 480 kilos, esto es, medias reses de aproximadamente 140 kilos. También se transferían “jaulas” de hasta 500 kg a $ 16,50 con el denominado pago corto o poco extendido.
Abundancia de terneros
Las haciendas del tipo consumo liviano sumaron 10.006 animales, equivalentes al 63,58% del total vendido, de 15.738 animales. En la oferta hubo una elevada inclusión de terneros: el 34,39 % del total, representado por 5413 cabezas. Los novillitos sumaron 2820 y las vaquillonas 1773.
Desde el lunes hasta anteayer, los promedios que pueden citarse como corrientes fueron los siguientes: machos, $ 9,30/9,80 con 351/390 kg y $ 8,90/9,50 con 391/430 kg; en hembras, $ 8,40/9,10 con 351/390 kg y $ 7,70/8,60 con 391/430 kg, en tanto que en terneros la oscilación fue de $ 9,50/10,20 por los especiales a buenos y $ 8,50/9,50 por los regulares.
Con 3731 animales transferidos, las vacas asumieron el 23,71% del total general. Con franca competencia sobre conjuntos nuevos, bien levantados de hasta 480/490 kilos, se pagaron entre $ 6,80 y 8 por las de mejor conformación y $ 5,60/6,50 por las regulares. Para faenas industriales, $ 4,50/5,50 por las más encarnadas y $ 4,10/4,50 por las inferiores.
Fuente: La Nación, suplemento Campo, 3 de noviembre.


Comments are closed.