{"id":4022,"date":"2009-04-07T00:00:01","date_gmt":"2009-04-07T00:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/proagrolab.com.ar\/la-soja-como-alimento-en-el-tambo\/"},"modified":"2009-04-07T00:00:01","modified_gmt":"2009-04-07T00:00:01","slug":"la-soja-como-alimento-en-el-tambo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/proagrolab.com.ar\/en\/la-soja-como-alimento-en-el-tambo\/","title":{"rendered":"La soja como alimento en el tambo."},"content":{"rendered":"<p class=\"qtranxs-available-languages-message qtranxs-available-languages-message-en\"> <\/p><p><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">La cuantificaci\u00f3n de las necesidades alimenticias de los animales es una de las claves para la planificaci\u00f3n del tambo porque permite asegurar la sostenibilidad del sistema implementado. Estas necesidades son particularmente importantes durante el oto\u00f1o-invierno porque es un per\u00edodo que involucra a las reservas forrajeras (principalmente silaje) que debieron haber sido confeccionadas durante el verano.<\/p>\n<p>A\u00fan cuando es siempre recomendable prever un 15% m\u00e1s del forraje necesario, proveniente de cultivos espec\u00edficos o excedentes de pastura para cubrir la demanda alimenticia, pueden presentarse condiciones clim\u00e1ticas demasiado adversas que afecten fuertemente los rendimientos y la calidad.<\/p>\n<p>As\u00ed, la escasez de precipitaciones del primer trimestre de 2004 (117mm al 26 de marzo versus 378 mm de media hist\u00f3rica seg\u00fan datos de la Estaci\u00f3n Agrometeorol\u00f3gica del INTA Rafaela) afect\u00f3 fuertemente los rendimientos de los cultivos forrajeros anuales (especialmente los ma\u00edces de siembra de segunda) y tambi\u00e9n los correspondientes a los cultivos de soja para cosecha, aunque con una variabilidad importante.<\/p>\n<p>Para el productor tambero, esta situaci\u00f3n plantea la urgente necesidad de tomar decisiones para evitar o reducir el impacto en la alimentaci\u00f3n de las vacas lecheras, al menos durante el per\u00edodo oto\u00f1o-invernal.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">Y para que estas decisiones sean lo m\u00e1s acertadas posibles se debe:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * Calcular los requerimientos del rodeo durante el oto\u00f1o-invierno.<br \/>&nbsp;&nbsp; * Estimar la cantidad de reservas forrajeras necesarias para cubrir esas necesidades en funci\u00f3n de una dieta determinada (% de participaci\u00f3n del silaje ofrecido en materia seca).<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * Reestimar la producci\u00f3n de forrajes conservados (heno y silaje) a obtener de los cultivos destinados para tal fin, descontando las p\u00e9rdidas que van desde el corte hasta el suministro (20 a 25%).<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * Efectuar el nuevo balance alimenticio y determinar el probable faltante de forraje conservado (heno y silaje).<\/p>\n<p>En el caso de que se confirme un d\u00e9ficit importante del forraje conservado que impida elaborar una dieta m\u00e1s o menos equilibrada en cantidad de materia seca a consumir y de fibra a aportar, existen una serie de alternativas.<\/p>\n<p> <span style=\"font-style: italic;\">El caso de un establecimiento mixto.<\/span><br \/>En este art\u00edculo abordaremos solamente la problem\u00e1tica de un establecimiento agropecuario que produce leche y soja. En este caso, los cultivos para silaje se encuentran seriamente comprometidos en su rendimiento, en tanto que los de soja pueden presentar distintas calidades, en funci\u00f3n de la historia de los lotes, la calidad del suelo, el ciclo del cultivar usado, la \u00e9poca de siembra, si es doble cultivo, etc.<\/p>\n<p>La experiencia desarrollada en el grupo de Producci\u00f3n Forrajera del INTA Rafaela, indica que el cultivo de la soja puede ser una alternativa alimenticia para integrar las dietas de los rumiantes, ya sea como:<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * Heno de planta entera.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * Rollos h\u00famedos empaquetados (silopaq) o embolsados.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * Silaje de planta entera.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp; * Rollos o fardos del rastrojo de cosecha.<\/p>\n<p>Por supuesto que los nutrientes y limitaciones de uso de cada una de estas alternativas alimenticias son diferentes y no se excluyen entre s\u00ed.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">Heno de planta entera.<\/span><br \/>Si se toma la decisi\u00f3n de conservar la soja como heno, se presenta el inconveniente de la diferente tasa de secado entre el tallo y las hojas. En consecuencia, el acondicionado mec\u00e1nico del forraje ser\u00eda una alternativa aconsejable para mejorar este aspecto. Se deber\u00eda evitar rastrillar el material cortado ya que cuando las hojas de la soja est\u00e1n secas se desmenuzan muy f\u00e1cilmente, reduciendo el rendimiento y el valor del alimento. Por otro lado, los tallos, adem\u00e1s de tener un secado m\u00e1s lento, son le\u00f1osos y tienen un bajo valor nutritivo. Si se rastrillan las gavillas para lograr un secado m\u00e1s parejo, las hojas se pueden desmenuzar y se caen, dejando solamente tallos y chauchas (si es que \u00e9stas se encuentran en una cantidad considerable).<\/p>\n<p>Los productores que deseen hacer heno de soja y pretendan evitar los problemas de manejo que se presentan durante el secado, tienen dos opciones para poder lograr un buen producto:<\/p>\n<p>a) dejar la gavilla sin mover mientras el forraje se seca lentamente, hasta que est\u00e9 listo para henificar. Esta es la mejor opci\u00f3n si las condiciones clim\u00e1ticas son favorables.<\/p>\n<p>b) rastrillar el forraje antes de que las hojas de la parte superior de la soja se hayan secado demasiado (apenas marchitas). Esta puede ser la \u00fanica opci\u00f3n si es necesario rastrillar para reunir dos o m\u00e1s gavillas para un enrollado o empaquetado satisfactorio.<\/p>\n<p>El no rastrillado del forraje tambi\u00e9n evitar\u00eda juntar material muerto y rastrojo, especialmente si la soja se hizo en un potrero precedido de trigo u otro cultivo.<\/p>\n<p>La calidad que puede esperarse es muy variable, de baja a media, en funci\u00f3n del desarrollo y estado de los cultivos (cantidad y estado de las hojas, cantidad de vainas y granos), y la composici\u00f3n qu\u00edmica de este recurso alimenticio ser\u00eda:<\/p>\n<p>Prote\u00edna bruta = 9 a 15%,<\/p>\n<p>Fibra = 56 a 65% de FDN,<\/p>\n<p>Digestibilidad (DIVMS) 54 a 63%<\/p>\n<p>Para lograr un mejor aprovechamiento de este alimento, se sugiere molerlo, ya que en el caso de los rollos el material est\u00e1 muy compacto y por lo tanto se le dificulta a los animales su extracci\u00f3n directa. Por otra parte, se debe tener en cuenta que los tallos se presentan muy duros.<\/p>\n<p> <span style=\"font-style: italic;\">Silaje o henolaje de la planta entera.<\/span><br \/>La conservaci\u00f3n del material h\u00famedo evitar\u00eda los problemas de p\u00e9rdida de calidad como consecuencia de la ca\u00edda de las hojas, pero tiene la dificultad de que como la soja tiene alto contenido de prote\u00edna y baja concentraci\u00f3n de azucares es m\u00e1s dif\u00edcil de lograr una buena fermentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En estas circunstancias, se pueden elegir dos sistemas de almacenamiento en funci\u00f3n de la disponibilidad de maquinaria y del volumen de forraje del cultivo:<\/p>\n<p>a) rollos h\u00famedos (empaquetados individualmente o embolsados) y<br \/>b) silaje picado (embolsado o en silos convencionales).<\/p>\n<p>Para ambos sistemas, el corte se debe realizar en el estado de R5-R7 o cuando las primeras hojas empiezan a tomar un color amarillo. La humedad de almacenaje recomendada est\u00e1 entre 60 y 70% (lo cual se logra mediante un premarchitado en cortes tempranos, o con el avance de la madurez del cultivo) Puede ser recomendable agregar un inoculante para favorecer una mejor conservaci\u00f3n del material.<\/p>\n<p>Como siempre, debe efectuarse un buen compactado del material para eliminar el aire, lo que cobra a\u00fan m\u00e1s importancia cuando el sistema de almacenaje son los rollos h\u00famedos. Adem\u00e1s, en este caso, se debe trabajar con un material no muy oreado (alrededor de 35 % de materia seca) para evitar que los tallos rompan el pl\u00e1stico o la bolsa.<\/p>\n<p>Una cuesti\u00f3n a tener en cuenta es la presencia o no de rastrojos de cultivos anteriores, ya que esto condicionar\u00e1 la opci\u00f3n de realizar un premarchitado y de unir las gavillas para lograr un picado o enrollado m\u00e1s eficiente. La incorporaci\u00f3n de material muerto y rastrojo en el silo por acci\u00f3n del rastrillo, perjudicar\u00e1 la calidad y la conservaci\u00f3n del forraje. En el caso de la presencia de rastrojo en un lote de soja de segunda sobre trigo, es conveniente hacer un corte directo para evitar estos problemas.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, hay que lograr una excelente conservaci\u00f3n en el caso del silaje de soja ya que de lo contrario la calidad, y en particular el consumo (olor muy desagradable) ser\u00e1n muy bajos.<\/p>\n<p>La calidad que se puede obtener con un silaje de soja bien conservado es buena. <br \/><span style=\"font-style: italic;\">La composici\u00f3n qu\u00edmica de este alimento puede ser la siguiente:<\/span><\/p>\n<p>Prote\u00edna bruta = 15 a 19%,<\/p>\n<p>fibra = 47 a 51 % de FDN,<\/p>\n<p>digestibilidad = entre 60 y 65% de DIVMS<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">Rollos de rastrojo de cosecha.<\/span><br \/>La alternativa de efectuar el heno del rastrojo proveniente de la cosecha de soja puede ser interesante cuando el productor posee forrajes conservados de buena calidad pero con bajos rendimientos de los cultivos.<\/p>\n<p>Se debe tener en cuenta que la calidad de este recurso es muy baja. <br \/><span style=\"font-style: italic;\">Su composici\u00f3n qu\u00edmica es:<\/span><\/p>\n<p>Prote\u00edna bruta = 5 a 6 %,<\/p>\n<p>fibra = 74 a 77 % de FDN,<\/p>\n<p>digestibilidad = 35 a 40 % de DIVMS<\/p>\n<p>Para una mayor eficiencia en la utilizaci\u00f3n de este alimento se recomienda ofrecerlo molido y mezclarlo con alg\u00fan concentrado o subproducto.<\/p>\n<p>A todas estas opciones, teniendo en cuenta los precios en vigencia, puede agregarse la venta de soja cosechada para la posterior adquisici\u00f3n de ma\u00edz o sorgo. De esta manera, se podr\u00eda abaratar la raci\u00f3n o, en el caso de que los forrajes conservados sean de baja calidad, aumentar el nivel de suplementaci\u00f3n para corregir la dieta ofrecida a los animales.<\/p>\n<p>Existen infinidad de situaciones de uso de estos recursos (especialmente en lo que se refiere a las dietas y categor\u00edas de animales a alimentar) pero es evidente que las soluciones deben ser tratadas en cada caso particular, evaluando su impacto a nivel de la empresa y no de una actividad agropecuaria en particular.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Luis Romero y Eduardo Comer\u00f3n.<\/span><br \/>INTA Rafaela.<\/div>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cuantificaci\u00f3n de las necesidades alimenticias de los animales es una de las claves para la planificaci\u00f3n del tambo porque permite asegurar la sostenibilidad del sistema implementado. 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